Te
habrás preguntado alguna vez qué utilidad puede tener realmente un blog en el
aula, o para utilizarlo como apoyo de tus clases. Si quieres empezar y crear uno, en Aprender a Pensar te lo
ponemos fácil.
Te habrás preguntado alguna
vez qué utilidad puede tener realmente un blog en el aula, o para utilizarlo
como apoyo de tus clases. Los usos que pueden darse a un blog dependen de
muchos factores: los medios que tengamos, la edad de nuestros alumnos, la
materia impartida o el fin que queramos darle. Os adelantamos ya que mantener
un blog es, a la vez, fácil y extremadamente complicado: fácil por la cantidad
de usos que podemos darle, difícil porque nos exige constancia y entusiasmo a
partes iguales. Iniciarnos en un área que no conocemos siempre supone una
inversión de tiempo y esfuerzo que en el caso de las TIC puede verse aumentada
por la escasez de medios y la hostilidad del entorno: las peculiaridades del centro
para facilitarnos el acceso a la sala de ordenadores, las complicaciones que
surgen in situ
cuando nos decidimos a poner en práctica algo nuevo en clase, etc. Pero esta
inversión, que no es muy grande en cualquier caso, compensa rápidamente a
cambio de una experiencia pedagógica muy fructífera e innovadora.
Usos
del blog
Aunque los modos de utilizar
una bitácora de clase son muchos, podemos agruparlos en tres tipos, según la
función que el blog cumple en cada uno de ellos:
- Función documental: el blog sirve para ampliar recursos y ofrecer materiales para profundizar en el trabajo llevado a cabo en el aula. Este contenido extra puede tener múltiples formatos y objetivos: puedes redactar entradas donde reproducir lo explicado en clase o proponer ampliaciones del
contenido, “colgar” documentos de Word, PDF, o Power Point, “subir” archivos multimedia (fotografías, vídeos, archivos de sonido) que ilustren o amplíen tus explicaciones, o publicar enlaces a otras páginas relevantes, vídeos o enciclopedias on-line.
- Función comunicativa: el blog se utiliza como vía de comunicación fuera del aula, lo que permite explorar nuevos tipos de expresión que pueden favorecer la participación de algunos alumnos, a la vez que ampliar los tiempos en los que el alumno puede resolver sus dudas. A través de los comentarios a las entradas que tú publiques, los alumnos pueden preguntar, discutir o proponer sus contenidos partiendo de los temas planteados.
- Función
constructiva: el blog sirve para ampliar
el conjunto de actividades que proponemos al alumno, escapando del clásico
ejercicio de papel y bolígrafo hacia formas más participativas de actividad.
Iremos proponiéndote ejemplos
concretos de estos usos en las próximas semanas.
¿Cómo
empiezo?