Un informe
elaborado por el Observatorio de la Lectura y el Libro del Ministerio de
Cultura prevé un gran crecimiento en el mercado del libro digital en España.
España puede presumir de contar con una de las
industrias editoriales más poderosas del mundo. Según los datos proporcionados
por la Federación de Gremios de Editores de España, el mercado editorial mueve
en nuestro país unos 4.000 millones de euros, una cifra que supone el 0,7% del
PIB en una industria que genera alrededor de treinta mil empleos. Esta
fortaleza se sustenta en un fuerte mercado interno y se respalda en los cerca
de quinientos millones de hispanohablantes que hacen del libro uno de los
grandes activos de nuestra economía.
Sin embargo, la realidad es bien distinta cuando se
analizan las cifras del llamado libro digital o libro electrónico. Según el
informe Situación actual y perspectivas del libro digital en España,
elaborado por el Observatorio de la Lectura y el Libro del Ministerio de
Cultura, la facturación de los libros electrónicos fue de 51,2 millones (datos
de 2009, los últimos actualizados), es decir, apenas un 1,6 % de la facturación
total del libro.
Dispositivos vs. contenidos
A pesar de estas pobres cifras, las perspectivas
son mucho más halagüeñas que la realidad. El mercado del libro digital tiene
apenas un año de vida, puesto que 2010 fue el primero en que el consumidor ha
tenido ante sí una oferta amplia de dispositivos y contenidos. Y es de esta
relación entre soportes y libros de donde depende el futuro del sector. Según
el informe mencionado, existe un desequilibrio entre el boom que experimenta la oferta
de dispositivos y la escasez de contenidos digitales.
Los responsables del estudio detectan otras
dificultades para el despegue del mercado del libro electrónico, como “las
incompatibilidades derivadas de los formatos” y los precios de la oferta de
contenidos digitales, aunque aclara que dichos obstáculos son comunes a
“prácticamente todos los mercados editoriales, no sólo en España”.
El estudio pone de ejemplo en varias ocasiones el
mercado estadounidense, donde el libro digital supone el 8,3% de la facturación
total del sector, una cifra que contrasta con el 3% proyectado para el mercado
español. Según el informe, parte de esta fortaleza del mercado en Estados
Unidos viene derivada de la política impositiva, “donde el IVA del libro electrónico
es cero”, y otra parte del hecho de que “Europa está todavía en el comienzo de
la edición digital, mientras Estados Unidos se encuentra ya en el tercer año de
desarrollo de este mercado”.
Para el futuro más próximo, el informe augura
una dinamización del mercado de libros electrónicos y un “importante
incremento” de las ventas. En este salto cualitativo tendrá mucho que ver la
inminente llegada de Amazon a España, un aterrizaje que sin embargo “no parece
estar demasiado claro” por factores como la mencionada incompatibilidad de
formatos, las limitaciones de acceso del dispositivo Kindle, las dudas sobre la
privacidad del usuario y el hecho de que Amazon solo cuenta con el 1% de su
catálogo en castellano.