El VI Informe del Observatorio de la
Realidad de Cáritas Española revela la vulnerabilidad de sectores de la
población ante la intensidad de los efectos de la crisis.
El
último informe presentado por Cáritas Española confirma la sospecha de que la
crisis económica no da tregua. En los últimos cuatro años se ha duplicado el
número de personas atendidas por la organización humanitaria hasta llegar a las
950.000, según datos de 2010. Lo más preocupante de estas cifras es que la gran
mayoría, el 74%, corresponde a familias que solicitaron ayuda, frente al 26% de
personas solas.
Precariedad cronificada
De
este casi millón de personas atendidas por Cáritas, más del 30% corresponden a
personas que han solicitado ayuda por primera vez, es decir, que los efectos de
la recesión y el desempleo aceleran el paso de la integración a la
vulnerabilidad y de esta a situaciones de pobreza. Lo cual queda confirmado con
el hecho de que la mayor parte de los treinta millones de euros destinados por
Cáritas a sus servicios de acogida se destinó a ayudas a la alimentación y la
vivienda.
Una
mirada más detallada al VI Informe del Observatorio de la Realidad Social revela
asimismo que el empleo constituye la frontera entre la integración y la vulnerabilidad.
Así, quienes han perdido el empleo recientemente se suman a aquellos que,
habiendo sido despedidos al inicio de la crisis, se han convertido en parados
“de larga duración”, lo cual aumenta exponencialmente el peligro de acercarse a
los círculos de pobreza.
Según
el informe, esta “cronificación” de la precariedad afecta cada vez con mayor
frecuencia a personas de formación universitaria y que cuentan con una amplia
experiencia laboral. El perfil del nuevo solicitante de ayuda de Cáritas se
completa con familias con cónyuges de entre veinte y cuarenta años y niños
pequeños, “parados de más de cuarenta y cinco años y mujeres solas con cargas
familias” no compartidas.
Suplente de las administraciones
Para
los responsables de Cáritas, el alcance de la crisis ha excedido lo económico
para convertirse en una “crisis antropológica” que modifica nuestra visión de
los vínculos familiares, las relaciones familiares y las estrategias de
supervivencia, cada vez más orientadas a sectores de la economía sumergida.
El
informe también deja al descubierto un aspecto muy importante en la cobertura
de Cáritas. Casi siete de cada diez personas que han acudido a Cáritas en busca
de ayuda lo ha hecho derivado de los servicios sociales públicos. Los
responsables de Cáritas advierten de que esta consolidación de la organización
humanitaria como suplente de las administraciones públicas no resulta positiva,
puesto que el objetivo de Cáritas es trabajar conjunta y complementariamente en
un escenario de cooperación.
Por
último, Cáritas ha presentado también el informe El primer impacto de
la crisis en la cohesión social de España, elaborado por FOESSA
(Fomento de Estudios Sociales y de Sociología Aplicada). Este trabajo cifra los
datos absolutos de pobreza relativa en España (un 20,8% de la población total,
esto es, casi diez millones de personas) y el aumento en el número de hogares
(alrededor de medio millón) que no reciben ningún tipo de ingreso.