El inicio del curso
viene marcado por la polémica. El recorte de plantillas y el aumento de la
jornada, así como la disputa sobre el castellano en Cataluña se unen a una
crisis que no termina.
El curso se presenta caliente. Los recortes de plantillas y el aumento de la jornada lectiva de los profesores en algunas comunidades autónomas están provocando protestas y el anuncio de movilizaciones en las próximas semanas. En Cataluña se reaviva la polémica con el uso del castellano en las aulas. Y como telón de fondo, una crisis que más que terminar insiste en tomar nuevas fuerzas.
Los casi ocho millones de alumnos no universitarios que se incorporan a las aulas en estos días van a vivir un inicio de curso entre protestas, concentraciones y movilizaciones por parte de sindicatos y profesores. El aumento de las horas lectivas, los recortes de plantilla de interinos y la dificultad de desdoblar clases y cumplir con las tutorías enfrenta a los docentes con las consejerías de varias comunidades autónomas. Madrid, Galicia, Navarra, Castilla-La Mancha, Cataluña y Andalucía son estos días punto de referencia. El colofón podría producirse el próximo 5 de octubre, Día Internacional del Maestro, con una huelga general convocada en toda España.
La polémica de las horas lectivas
Lo cierto es que la crisis ha llegado a las aulas y los gobiernos autonómicos quieren reducir costes. Algunas comunidades aseguran que con estas medidas se conseguirá ahorrar mucho dinero: más de 8 millones en Navarra o más de 139 millones en Castilla-La Mancha. Pero los sindicatos advierten que habrá una pérdida de calidad en la educación por la reducción de plantillas. Sólo en Madrid las organizaciones sindicales cifran en más de tres mil los puestos de trabajo que se perderán.
El foco de atención está en el aumento de horas de lectivas. En Galicia, por ejemplo, los profesores pasarán de tener veintiuna a veinticinco horas lectivas semanales. Fuera del aula también se amplían responsabilidades; algunos sindicatos aseguran que la Consejería se plantea imponer a los docentes que vigilen a los alumnos mientras esperan el transporte escolar.
En Madrid, donde la jornada ha aumentado de dieciocho a veinte horas, también los docentes preparan una huelga en contra de los recortes, de momento programada para el próximo 14 de septiembre. Mientras tanto, la presidenta de la comunidad, Esperanza Aguirre, asegura que la medida se ajusta perfectamente a lo que marca la legislación vigente al respecto.
En Cataluña, el curso arrancará con el aumento de una hora lectiva tanto en Educación Secundaria (de dieciocho a diecinueve) como en primaria (de veinticuatro a veinticinco). Allí los sindicatos consideran que la congelación de plantilla hace inviable atender el incremento de nuevos estudiantes de cara al próximo curso.
El problema en Andalucía afecta sobre todo a los interinos que se han visto perjudicados por la modificación de los criterios de acceso a la docencia y la permanencia en las bolsas de trabajo.
Por último, los profesores de Castilla-La Mancha verán aumentada su jornada de dieciocho a veinte horas en Secundaria y de veintitrés a veinticinco en Infantil y Primaria. Además hay intención de suprimir treinta y dos de los treinta y tres centros de formación de profesores, entre otros recortes. En esta comunidad también se comienzan a programar movilizaciones en contra de los recortes.
Mucha más jornada laboral
Serán muchas las protestas que veremos en este comienzo de curso, pero el aumento de la jornada lectiva no es la única razón para las movilizaciones. Nicolás Fernández Guisado, presidente del sindicato independiente de docentes ANPE, aseguraba hace unos días que hay mucho más: “
Los recortes del 5% al 10% en la retribución de los funcionarios, del 8% en los Presupuestos Generales del Estado, y del 30% en las plazas de la Oferta de Empleo Público para profesores son los causantes de la hecatombe”.
Lo cierto es que el aumento de horas lectivas ha sido sólo el detonante, pero tendrá efectos directos en los costes. Según los datos manejados por los sindicatos de Madrid, por ejemplo, la ampliación de las horas lectivas de los profesores de centros públicos de secundaria, de dieciocho a veinte, permite no renovar a miles de profesores interinos”.
Qué opinan los padres
Organizaciones de padres, como Ceapa, mayoritaria en la escuela pública, también han manifestado su posición ante esta polémica: "Estamos preocupados por las consecuencias de no contratar profesorado, no cubrir las vacantes de docentes que se jubilan y no renovar el contrato a profesorado interino; esto implica, inevitablemente, el aumento del número de alumnos por aula y, en consecuencia, cierta degradación en la calidad de la Educación."
Para Ceapa hay otras soluciones: propone dejar la clase de Religión fuera del horario escolar para prescindir de sus quince mil docentes y su "alto coste" para el erario público, lo que "evitaría los recortes" de profesorado en general.
El presidente de la Confederación Católica de Padres de Alumnos (Concapa), Luis Carbonel, también ha manifestado en estos días su preocupación por las consecuencias de estas medidas: “"Nos parece una medida fácil, pero errónea; está demostrado que España tiene que invertir en Educación si queremos que nuestra gente esté formada e intentar el pleno empleo".
Más cambios
La polémica sobre el modelo lingüístico catalán en las aulas es otro de los puntos calientes. El TSJC emitió una nota en la que insta a la Generalitat a adoptar las medidas oportunas para cumplir en materia lingüística las sentencias sobre la enseñanza en Cataluña en los términos resueltos por el Tribunal Supremo. Pero el Gobierno catalán insiste en que no cumplirá la sentencia y que su modelo lingüístico es “innegociable”. Su portavoz, Frances Homs, ha asegurado estos días que
“la cuestión lingüística es uno de los valores más preciados y el nervio alrededor del cual se tiene que construir la convivencia y la cohesión de nuestra sociedad”.
Pero casi treinta años de inmersión lingüística con el catalán como única lengua vehicular en la escuela deberían acabar de aquí a dos meses. El auto de la Sala de lo contencioso administrativo insta al Departament d’Ensenyament a que el castellano también sea lengua vehicular en las etapas obligatorias y le exige que no tarde más de sesenta días en hacerlo efectivo. El primer inicio de curso para el Gobierno de Artur Mas no podría empezar de una forma más complicada.
Aurora Campuzano