Pantallas Amigas publica una serie de
recomendaciones para el buen comportamiento de los jóvenes en las redes
sociales.
Son
muchas las generaciones de adultos que se han quejado de que los jóvenes de su
época no observaban las normas de respeto imperantes en su momento. Podía
tratarse, en cierto modo, de una reacción natural ante cambios sociales que no
siempre se acompañaron al mismo ritmo que sucedían. Pero la llegada de internet
modificó también este aspecto de las relaciones. Los conceptos de lo público y
lo privado se trastocaron para dar paso a nuevos modelos en el uso de la
información y en el trato entre usuarios que, a menudo, no se conocen como
personas.
Así,
la creación de un código de conducta en la red se produjo poco después de su
eclosión, con el surgimiento de los primeros foros y listas de correo. Al
conjunto de estos comportamientos adecuados se lo llamó “netiqueta”, y se tiene
como versión definitiva el libro NETiquette,
escrito por Virginia Shea y publicado en 1994.
En él
se enumera un decálogo de buenos comportamientos en la red, como respetar los
sentimientos ajenos, no hacer en la red nada que no se haga en la vida real, no
escribir todo en mayúsculas, mantener un ambiente “sano y educativo” en los
debates, respetar la privacidad y evitar las acciones colectivas con una
persona o perdonar los errores ajenos.
Un catálogo de normas
A
estas netiquetas les siguieron muchas otras, en un proceso acorde con la
masificación de internet y su elección como medio favorito de comunicación. Así,
la mayoría de sitios de discusión adoptaron su particular decálogo para
mantener el orden en sus foros y en el envío de mensajes.
La
Universidad Nacional de Educación a Distancia concentró algunas de ellas en su
particular catálogo de normas de netiqueta. Algunas de estas reglas están
relacionadas con cuestiones formales: brevedad y concisión en los mensajes, no
abusar de los colores en los mensajes, respetar un mismo formato para los
mensajes, citar el mensaje al que se responde, no abundar en temas ya tratados…
Y por supuesto, cuidar la ortografía.
Otros
se refiere a reglas básicas de respeto y cortesía, como saludar y dar la
bienvenida a nuevos usuarios, no repreguntar sobre temas ya tratados, vencer a
la ansiedad y respetar el tiempo de respuesta del resto de internautas,
anunciar en el cuerpo del mensaje que se envía un archivo adjunto, comprimir
estos para ocupen el mínimo espacio o utilizar formatos mayoritariamente
compatibles.
Redes sociales amigables
Una de
las últimas iniciativas en este terreno es la iniciada por Pantallas Amigas,
que publica su lista de netiquetas jóvenes para utilizar en redes sociales. Se
trata de dieciséis recomendaciones, que hacen referencia a la necesidad de
pedir permiso antes de etiquetar las fotos subidas por otros usuarios; no insultar
ni humillar mediante las etiquetas; expresar las opiniones con respeto; ignorar
las solicitudes de amistad de gente desconocida; no denunciar el spam de modo
injusto pero sí hacerlo cuando la ocasión lo justifique, o ponerse en el lugar
del otro a la hora de divulgar información sobre este.
También
se menciona el evitar la publicación de fotos y vídeos sin la autorización del
retratado; pensar antes de difundir información privada; ser asertivo a la hora
de gestionar tus contactos; no escribir todo el mensaje en mayúsculas y sí
utilizar recursos gráficos como emoticonos y dibujos; no actuar de manera
agresiva ante lo que nos molesta; dirigirse a los demás con respeto, y observar
estas normas de comportamiento. De esta manera, internet en general y las redes
sociales en particular serán un lugar más amable donde lo que prime es lo que
verdaderamente importa: una comunicación fluida y respetuosa entre iguales.