Un estudio
publicado en la revista médica The
Lancet confirma el aumento de la prevalencia de la obesidad y su
carga en los sistemas sanitarios públicos de todo el mundo. En España preocupa, y mucho, la obesidad infantil.
Hubo un tiempo lejano en el que se creía que la
obesidad constituía un signo de salud y vitalidad. En otro tiempo, bastante más
cercano, se identificaba a la gordura con un desaliño estético que requería ser
abordado para evitar el rechazo o la estigmatización. Hoy día sabemos que la
obesidad constituye un problema de salud pública de primer orden, además de una
amenaza para el bienestar físico de quien la padece por la conjunción de
factores de riesgo que reúne.
Estos no son, sin embargo, los únicos mitos acerca
de la obesidad que han ido cayendo con el paso del tiempo. Las últimas
investigaciones de las muchas que se emprenden coinciden en señalar que el
exceso de peso ha dejado de ser una característica que se presentaba mayoritariamente
en los países desarrollados. En concreto, el estudio emprendido por
epidemiólogos del Imperial College de Londres (Reino Unido) y de la Facultad de
Salud Pública de la Universidad de Harvard (Estados Unidos) señala que la
obesidad, al igual que la hipertensión o los altos niveles de colesterol, se
presentan en “países de medianos y bajos ingresos”.
El estudio se basa en el análisis del índice de
masa corporal (IMC), una fórmula estandarizada a partir de la cual puede detectarse
sobrepeso y obesidad. El IMC se calcula dividiendo el peso de una persona por
el cuadrado de la estatura. Se consideran normales los valores situados entre
los 20 y los 25 kg/m2; entre 25 y 30 kg/m2 se considera
sobrepeso; entre 30 y 35 kg/m2, obesidad leve; entre 35 y 40 kg/m2,
obesidad moderada, y por encima de los 40 kg/m2, obesidad mórbida.
Nuevos países, nuevos problemas
Según la investigación, publicada en la revista
médica The Lancet,
la media mundial del IMC se sitúa en 23,8 kg/m2 para los hombres y
24,1 kg/m2 para las mujeres. En España, dichos promedios se
encuentran en 27,5 kg/m2 para los varones y 26,3 kg/m2
para las mujeres. El país con mayor índice de sobrepeso y obesidad es Estados
Unidos (IMC de 28 kg/m2 para ambos sexos), seguido de Nueva Zelanda.
En el otro extremo de la lista se encuentra Japón (IMC de 22 kg/m2
para mujeres y 24 kg/m2 para hombres).
En lo referente a países europeos, Turquía (en
mujeres) y la República Checa (en hombres) son los que presentan mayor grado de
sobrepeso y obesidad. Se registra, asimismo, un incremento en el IMC de países
de Oceanía y otros de Europa del este, considerados en vías de desarrollo. El
estudio también aborda los niveles de colesterol e hipertensión, en los que
detecta un descenso en los países ricos debido, sobre todo, a la mayor cantidad
de fármacos disponibles.
La investigación publicada en The Lancet se ha desarrollado sobre la base de análisis
epidemiológicos y encuestas de salud de 199 países, que toman datos de más de
nueve millones de personas.
En España, esta situación presenta además otras
características aún más preocupantes: los datos referidos al sobrepeso y la
obesidad de niños y niñas. Según la última encuesta sobre hábitos de actividad
física realizada por la Fundación Thao uno de cada tres niños españoles de
entre tres y doce años padece obesidad o sobrepeso. Ello supone una auténtica
losa para el futuro de estos niños, amenazados de desarrollar enfermedades
cardiovasculares, diabetes, hipertensión o algunos tipos de cáncer.