Un estudio de CC.OO. analiza en
profundidad las causas del abandono educativo que se manifiesta ya en Primaria.
Abandono
temprano, fracaso escolar, desenganche educativo… Estos conceptos no son
sinónimos, pero de una forma u otra esconden el problema más acuciante de
nuestra educación. El hecho de que miles de chicos y chicas dejen cada año sus
estudios constituye una carga que hipoteca el futuro de cada uno de ellos y, a
la vez, debilita el sistema educativo.
El
Observatorio de la Educación de la Fundación 1º de Mayo del sindicato Comisiones
Obreras (CC.OO.) ha elaborado un estudio sobre el abandono escolar temprano que
concluye que este comienza a manifestarse durante la etapa de Educación
Primaria y que a los diecinueve años se convierte en un proceso prácticamente
irreversible ante el que las medidas de reenganche resultan inútiles.
Desde la primaria
La
contundencia de las afirmaciones invita a revisar más en profundidad el estudio
mencionado, que toma como base los datos arrojados por las Encuestas de
Población Activa (EPA) desde 2001 hasta 2009, centrando su análisis en los
nacidos en 1985. Así, se encuentra que un 12,5% de los jóvenes de diecinueve años
ha abandonado los estudios sin obtener el título de graduado en ESO, mientras
un 20% ha dejado el sistema educativo tras conseguirlo. Ello supone un 32% de
tasa de abandono, la tercera más alta dentro de la órbita de países europeos.
La
cifra, ya de por sí alarmante, se torna grave si se observa que dicha tasa
apenas ha variado en los últimos diez años, por lo que no se duda en concluir
que estamos ante una situación de déficit estructural que las sucesivas medidas
tomadas en esta década no han conseguido paliar. El detalle de las estadísticas
revela deficiencias añadidas. Por ejemplo, entre 1º y 4º cursos de la ESO, un
19% de alumnos deja los estudios. Esto, a juicio de los responsables del
estudio, indica “la ausencia de medidas eficaces al terminar la Primaria y en
el primer ciclo de la ESO”.
De
allí nace la afirmación de que el abandono escolar prematuro se fragua durante
la Educación Primaria. Por ejemplo, durante esta etapa educativa, un 15,8% de
los alumnos repite algún curso. Una situación que no sería necesariamente determinante
de no ser porque de los alumnos que abandonan los estudios habiendo obtenido el
título de la ESO, el 80% ha repetido algún curso. Una cifra que se eleva hasta
el 95% si nos referimos a aquellos alumnos que dejan el sistema educativo antes
de terminar los estudios obligatorios.
Abandono y paro
El
estudio también incide en una circunstancia a la que se han referido numerosas
fuentes, entre ellas, el propio ministro de Educación, Ángel Gabilondo: el
fracaso y el abandono escolares tienen una incidencia directa en la economía
del país. Durante el auge de la llamada “burbuja inmobiliaria”, miles de
jóvenes abandonaron sus estudios convocados por el dinamismo del mercado
laboral, especialmente en la demanda de empleos poco o nada cualificados. Hoy
día, con la crisis aún a cuestas, estos jóvenes engrosan las listas del paro
con muy escasas perspectivas de abandonarlas a corto plazo.
El
estudio concluye indicando la necesidad de adelantar las medidas de atención
educativa a la etapa de Primaria y el primer ciclo de ESO, para atajar cuanto
antes la tendencia al abandono escolar. Por otra parte, critica la medida de
repetición de curso al evaluar su “peso en el colectivo de abandono educativo
temprano y los efectos disuasorios sobre su posterior reintegración educativa”.