La Red Eurydice advierte en un informe
que los índices de uso del ordenador para realizar las tareas escolares en casa
son aún bastante bajos.
La estrategia de Educación y Formación 2020 de la Unión Europea contempla de forma prioritaria el uso de las Tecnologías de la Información y de la Comunicación (TIC). En este contexto, el conocimiento sobre la evolución de las TIC en los centros escolares y en los procesos de enseñanza resulta muy importante para el desarrollo de las políticas educativas.
A partir de sus propias publicaciones anteriores, los indicadores de Eurostat y los resultados del Programa Internacional para la Evaluación de Alumnos (PISA) y de la Encuesta Internacional sobre Matemáticas y Ciencias (TIMSS), la Red Eurydice ha presentado la edición 2011 de su informe “Cifras clave sobre aprendizaje e innovación a través de las TIC en los centros escolares de Europa”.
El trabajo es el fruto del análisis de los datos recogidos durante el curso escolar 2009/10 en 31 países europeos. Una de las conclusiones más llamativas es que, pese a que el porcentaje de hogares con niños que cuentan con acceso a ordenadores y a internet se ha incrementado en todos los países, el uso del ordenador para tareas escolares resulta aún bastante bajo. El 83 % de los estudiantes de la UE usa internet para divertirse al menos una vez a la semana, frente al 46% que se conecta para realizar deberes indicados por un docente. Algo similar ocurre con el correo electrónico: mientras el 67 % de los alumnos lo consulta al menos de forma semanal, apenas el 37 % lo hace por motivos vinculados al trabajo escolar.
Programas de alfaberitación digital
El informe revela, de todas maneras, que las TIC ya se han constituido como un soporte indispensable en el proceso de aprendizaje. El PIB per cápita no es un condicionante para la disponibilidad de recursos informáticos, ya que la compra de equipamiento destinado a fines educativos es financiada por la Administración en casi un tercio de los países, aunque no se registra una correlación entre estas ayudas y la presencia de ordenadores en los hogares.
Los programas formativos para reducir la tasa de analfabetismo digital y los proyectos de investigación destinados a promover el desarrollo de competencias digitales son una realidad en toda Europa. La mayoría de los países destina fondos públicos para acciones TIC en la educación, mientras que en cerca de la mitad se complementa dicha financiación con aportaciones privadas. Sin embargo, a pesar de que los centros educativos tienen una dotación TIC de características similares, la Red Eurydice ha detectado carencias en la disponibilidad de software educativo y de personal técnico de apoyo.
Otro dato interesante es que los contenidos TIC se integran con una frecuencia cada vez mayor al currículo como un soporte para el desarrollo de habilidades específicas o generales de diversas áreas curriculares. Los contenidos vinculados a comportamientos seguros en la red, con temas como el ciberacoso o los derechos de autor, también son más frecuentes.
El informe se completa con una serie de sugerencias para mejorar la educacion en los próximos años, como asesorar a los docentes sobre cómo usar las TIC para evaluar a los estudiantes, reforzar la instrucción de los educadores sobre competencias TIC aplicadas a la enseñanza y fomentar la tecnología para convertir a la escuela en un ámbito educativo que trascienda los límites físicos del aula.