El Proyecto de Ley de Presupuestos Generales del Estado para 2011 rebaja el módulo de conciertos. Los representantes del sector aseguran que es un hecho sin precedentes.
La rebaja del módulo de conciertos prevista en el Proyecto de Ley de Presupuestos Generales del Estado para 2011 tendrá consecuencias en el ámbito económico y laboral para los centros y su personal. De hecho, se prevé una reducción del 5% en los gastos de personal docente y del 1,67 % en los gastos de funcionamiento del módulo estatal de conciertos, algo que “pone en situación límite a toda la enseñanza concertada, cuando se cumplen veinticinco años del régimen establecido por la LODE”, según ha señalado la patronal del sector Escuelas Católicas.
Y es que la situación de estos centros no es especialmente halagüeña. Las patronales que representan a sus titulares aseguran que el módulo de conciertos arrastra un déficit crónico, grave y creciente, de manera que sólo cubre una media del 60% del coste real de impartición de las enseñanzas. Además, y según estas mismas fuentes, los profesores también se están viendo perjudicados, porque algunas Consejerías de Educación ya vienen aplicando desde junio de 2010 una rebaja salarial al personal docente del 5%. Según sus cálculos, a partir de enero de 2011 el profesorado de estos centros podría sufrir una recorte total del 10% del salario.
La situación también ha sido denunciada por los sindicatos. La Federación de Enseñanza de USO explica en una nota de prensa la situación de estos profesionales: “Este nuevo recorte del 5% habrá que sumarlo al efectuado en junio 2010 por las comunidades autónomas mediante el falso argumento de la homologación con los funcionarios docentes, por otra parte nunca alcanzada pero compartida a la baja. Estas circunstancias, añadidas a la subida del IVA a partir de julio, al IPC positivo del año 2010 y al previsto para el año 2011, nos conducen a una situación sin precedentes: un futuro empobrecimiento de la capacidad adquisitiva de los docentes de la Concertada de más de un 15% en menos de un año”. Ante esta situación FEUSO ha anunciado que trasladará a los grupos parlamentarios las enmiendas que cree urgentes para cambiar este Proyecto de PGE 2011, tan perjudicial para la Enseñanza Concertada y la educación de este país en general.
Descontento latente
Por el momento permanece muy latente el descontento del sector, algo que, por cierto, no es nuevo. Desde hace años los centros concertados reclaman al Gobierno una subida porcentual de los módulos para hacer frente a los gastos de funcionamiento y actualizar los recursos imprescindibles que estos colegios han de tener para ofrecer una enseñanza de calidad y responder a las demandas de la sociedad: nuevas tecnologías, formación y actualización del profesorado, personal de apoyo, planes de convivencia, multilingüismo… En definitiva, exigencias de los nuevos tiempos para la nueva escuela.
De ahí que patronales, como Escuelas Católicas, mantengan que la rebaja del módulo estatal sea una medida “injustificada, desproporcionada y totalmente incoherente”. Y defienden esa denuncia alegando que el Plan de Acción presentado por el propio Ministro de Educación para este curso escolar contempla (precisamente) un aumento de la financiación y el impulso de diferentes programas escolares que ahora serán imposibles de materializar.
Mientras tanto, hay que decir que, cumpliendo con las previsiones del propio ministro Ángel Gabilondo y el plan trazado tras el frustrado Pacto Escolar, el pasado 28 de septiembre arrancó la primera reunión para la puesta en marcha de la Comisión de Estudio del sistema de conciertos que debería , precisamente, negociar estos temas con los representantes del sector. Una negociación que se presenta ahora en un contexto arduo y difícil.
Escuelas Católicas ha definido el panorama actual sin cortapisas: “De confirmarse esta reducción del módulo en la Ley de Presupuestos 2011, el Gobierno de la Nación habrá dinamitado sin remedio el Convenio de Enseñanza Concertada que afecta a 82.923 trabajadores en todo el Estado y 2.985 empresas”.
Aurora Campuzano