El Instituto de la Mujer ha presentado
dos informes que analizan la brecha de género en la inclusión digital y en el
uso de las nuevas tecnologías.
Mucho
se habla de la generación de nativos digitales. Se trata de niños y
adolescentes que han nacido en un mundo donde las Tecnologías de la Información
y la Comunicación (TIC) son casi omnipresentes y los dispositivos como el
ordenador o el móvil parecen indispensables.
Esta
nueva realidad, sin embargo, no está exenta de algunos vicios propios de
décadas pasadas. La brecha de género es uno de ellos, puesto que las
diferencias entre hombres y mujeres en el acceso a las TIC y en el uso de estas
herramientas son aún notorias.
El
Instituto de la Mujer hecho públicos dos estudios que demuestran que la
igualdad de género también es un desafío por cumplir en el universo digital. La
distancia no es tan marcada en algunos aspectos, pero no deja de resultar
preocupante en otros.
Brecha digital de género
El
primero de ellos se denomina La brecha
digital de género en la juventud española, y sus datos relevan que los
chicos de dieciséis a veinticuatro años utilizan internet de manera más
intensiva que las chicas del mismo grupo de edad. El 58,5% de los hombres se
conecta todas las semanas, una frecuencia que solo alcanza el 41,5% de las
mujeres.
La
diferencia entre sexos también se extiende a los tipos de contenidos
consultados por los jóvenes. Los chicos se conectan a páginas web y blogs vinculados al ocio y el tiempo
libre, con predilección por los juegos, el deporte y la informática. Ellas, en
cambio, consultan contenidos más variados, sin olvidar los temas culturales y
educativos. Asimismo, las mujeres demuestran un mayor interés por el potencial
de internet como herramienta de aprendizaje.
El
uso del comercio electrónico también revela una brecha entre los sexos. Los
hombres usan más este tipo de plataformas, mientras que las chicas se muestran
más cautas a la hora de comprar por la red. En este contexto, resulta llamativo
que las mujeres realicen tareas informáticas complejas con mayor frecuencia que
los hombres.
El
81% de las chicas, por otra parte, puede completar más de la mitad de las
tareas informáticas habituales sin ningún tipo de ayuda, algo que logra el 78%
de los chicos. Los informes del Instituto de la Mujer solo revelan una brecha
de género significativa referente a las habilidades informáticas entre quienes
se conectan con menor asiduidad.
Una inclusión desigual
Por
su parte, la investigación centrada en la inclusión digital muestra que el
acceso de las mujeres españolas a internet es un 9,2% inferior al de los
hombres. El estudio, denominado La
inclusión digital de mujeres y hombres en España, revela que a esta primera
brecha de acceso le sigue una segunda en la frecuencia de conexión (las mujeres
se conectan un 10% menos que los varones). Además, aparece una tercera
diferencia en la complejidad de las aplicaciones utilizadas (las mujeres usan las
aplicaciones avanzadas –como internet en el teléfono móvil– un 50% menos que
los hombres).
Ambos
estudios confirman que las TIC no resultan neutrales respecto al sexo del
usuario. Por ello, el Instituto de la Mujer reclama la apertura de nuevos
horizontes que permitan a las mujeres aportar su propia mirada e introducir sus
intereses y aspiraciones específicos. Así, se presenta necesario incentivar a
las chicas a que estudien carreras tecnológicas, y facilitarles la creación y transmisión
de contenidos, así como aumentar la presencia femenina en los puestos
directivos de las empresas del sector TIC.