El ministro Ángel Gabilondo ha presentado las novedades para el curso escolar 2010-2011, incluida
la reforma de aspectos concretos de la LOE, como los referidos al cuarto curso de la ESO.
Con el trasfondo de los datos
publicados en el último Informe de la OCDE, que afirman la buena tendencia de
la educación en España, el ministro Gabilondo ha presentado sus principales
líneas de actuación para el nuevo curso, un nuevo curso marcado por la fuerte
crisis económica y en el que la formación de los ciudadanos se presenta como un
recurso imprescindible.
Los datos del informe Education and
Glance (OCDE), publicados hace solo unos días, marcan la pauta en nuestro país
y fuera de nuestras fronteras: la educación es la mejor herramienta para luchar
contra el desempleo. Y ese es el argumento de fondo utilizado por Ángel
Gabilondo en su intervención oficial ante el curso que comienza: “La inversión
educativa en España supera el 5% del PIB, sólo a dos décimas del promedio de la
OCDE, por lo tanto seguimos apostando por la Educación”. De hecho (y según
fuentes del Ministerio), se destinará una cifra histórica a becas y ayudas al
estudio, unos mil quinientos millones de euros, y el departamento podría ser
uno de los pocos que no sufra recortes en el próximo ejercicio presupuestario.
Dos vías para el cuarto de la ESO
Además, el nuevo curso también podría traer cambios normativos. Gabilondo no
descarta reformar aspectos concretos de la Ley Orgánica de Educación (LOE)
mediante modificaciones introducidas en la Ley de Economía Sostenible. Entre
esos cambios figura la posible diversificación del cuarto curso de ESO en dos
vías, una dedicada a los alumnos que opten por el Bachillerato y otra para los
que se dirijan a la Formación Profesional.
Pero el mensaje del ministro en este
comienzo de curso ha sido más ambicioso, con referencias a la puesta en marcha
del un paquete amplio de medidas que ya adelantó antes del verano y que
surgieron tras el frustrado Pacto Nacional por la Educación. Las propuestas (diecisiete
programas) serán presentadas a los consejeros autonómicos el próximo día 29 de
septiembre, y están relacionadas con la mejora del rendimiento escolar, el plan
estratégico de FP, la organización del sistema educativo o la enseñanza de
idiomas.
Según el calendario previsto estas
medidas deberían estar en marcha antes del primer trimestre de 2011, porque con
el comienzo del curso 2011-2012 se procederá a arrancar con otro plan de acción
similar que recoja nuevas necesidades.
Con la vista puesta en el informe de la OCDE
El segundo mensaje del titular de cartera ha sido la necesidad de seguir
apostando por la educación. La radiografía que hace el último informe de la
OCDE sobre el sistema educativo español describe nuestros avances, pero también
nuestras carencias. Por ejemplo, la falta de titulados medios, especialmente de
Formación Profesional de Grado Medio. Y en esa línea se enmarca otra de las
propuestas para el nuevo curso: la apuesta por la FP. Una vez más se ha anunciado
una reestructuración de especialidades y un ajuste entre la oferta de plazas y
familias profesionales y la demanda del sector empresarial.
Hay que decir, como telón de fondo, que el curso 2010-2011
registra la mayor tasa de escolarización de nuestra historia, con 7.747.253
alumnos en las enseñanzas no universitarias.