¿Qué debemos hacer con el alcohol?
La FAD lanza una campaña que busca una
reflexión social y colectiva alrededor del consumo de alcohol.
Érase
una vez un país que resultaba famoso por sus éxitos deportivos, por el carácter
amistoso de sus gentes y… por el consumo de alcohol. No se trata de una campaña
de difamación de algún periódico sensacionalista extranjero ni nada parecido. Son
datos extraídos de investigaciones de la Fundación de Ayuda contra la
Drogadicción (FAD), en las que los encuestados señalan los iconos que más
representan a la sociedad española. De hecho, el 83,9% de los participantes en
dichos estudios considera que el consumo de bebidas alcohólicas constituye una
imagen bastante o muy representativa de nuestras costumbres.
Estamos,
de forma casi indiscutible, ante un fenómeno social. El consumo de alcohol se
encuentra presente en la práctica totalidad de celebraciones sociales, en
cualesquiera de las opciones de ocio que se eligen y en una multitud de las manifestaciones
más o menos costumbristas de las muchas que constituyen eso que damos en llamar
“cultura española”. Así las cosas, no ha de extrañar la masiva presencia de publicidades
de bebidas alcohólicas en los medios de difusión y comunicación, a pesar de
encontrarse regulada (y autorregulada) su emisión.
Como
si de los términos de un silogismo se tratase, la conclusión más o menos lógica
de esta “normalización” del consumo de alcohol es la baja percepción del
riesgo. Según datos aportados por la propia FAD la mitad de los jóvenes de entre
veinte y veinticuatro años no considera peligroso su consumo. Si cruzamos estas
cifras con el 28,4% de jóvenes de quince a veinticuatro años que en los últimos
treinta días consumieron alcohol de forma compulsiva (4/5 bebidas alcohólicas
para chicas/chicos en media hora) obtendremos una problemática que, como se
indica desde la propia FAD, “no se puede liquidar solamente con la apelación al
consumo responsable”.
Una reflexión colectiva
Lo
expuesto no constituye sino el marco sobre el que la FAD ha lanzado su última
campaña de sensibilización. Su nombre propone una pregunta (“¿Qué debemos hacer
con el alcohol”?) que no se dirige tanto (o no solamente) a los jóvenes como a
toda la sociedad. Su objetivo es incitar a un debate social acerca de una
sustancia legal que causa más problemas que la suma de todas las otras drogas.
La
campaña consta de dos anuncios publicitarios para televisión (uno protagonizado
por jóvenes y otro por adultos), anuncios gráficos y una web en la que se
recaban las opiniones de los internautas. A diferencia de otras campañas de la
FAD esta presenta algunas características distintivas. Por una parte, es la
primera vez que la Fundación lanza un mensaje destinado exclusivamente a prevenir
el consumo de alcohol.
Por
otra, los spots
televisivos no contienen mensajes impactantes o imágenes que hacen diana en la
emotividad. Se trata más bien de un conjunto de preguntas e impresiones que buscan
un efecto espejo en el espectador, para conseguir así la reflexión colectiva que
parece faltar alrededor de un asunto tan “popular” como el consumo de bebidas
alcohólicas.